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Nuicionista Sibo
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Nutricionista Sibo Providencia


¿Qué es el SIBO?


El SIBO corresponde al crecimiento excesivo de bacterias dentro del intestino delgado. En condiciones normales, la mayor concentración de microorganismos se encuentra en el colon, mientras que el intestino delgado mantiene una cantidad mucho menor de bacterias.


Cuando este equilibrio se altera, las bacterias fermentan los carbohidratos antes de tiempo, produciendo grandes cantidades de hidrógeno, metano o sulfuro de hidrógeno. Esto provoca molestias digestivas que pueden afectar significativamente la calidad de vida.


Aunque el SIBO no es una enfermedad nueva, hoy se diagnostica con mayor frecuencia gracias al desarrollo de pruebas respiratorias y al conocimiento creciente de los trastornos gastrointestinales funcionales. 

Principales síntomas del SIBO


Los síntomas pueden variar entre una persona y otra, aunque los más frecuentes incluyen:


Distensión abdominal después de comer.
Gases excesivos.
Dolor abdominal.
Sensación de abdomen inflamado durante gran parte del día.
Diarrea.
Estreñimiento.
Alternancia entre diarrea y estreñimiento.
Reflujo.
Náuseas.
Fatiga.
Malabsorción de nutrientes.
Deficiencia de vitamina B12.
Pérdida de peso involuntaria.
Intolerancia a múltiples alimentos.

Muchas personas son diagnosticadas inicialmente con síndrome de intestino irritable (SII), cuando en realidad presentan un sobrecrecimiento bacteriano.



Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes

¿El SIBO tiene cura?


En muchos casos puede tratarse exitosamente, aunque algunas personas requieren seguimiento para prevenir recurrencias, especialmente si existe una condición subyacente.


¿Cuánto dura el tratamiento?


Depende de la causa, la gravedad y la respuesta individual. El proceso puede extenderse desde algunas semanas hasta varios meses.


¿Debo eliminar el gluten?


Solo si existe enfermedad celíaca, sensibilidad confirmada o indicación profesional. El gluten no debe eliminarse de forma rutinaria.


¿Los probióticos ayudan?


No todos los probióticos son adecuados para todas las personas con SIBO. Su uso debe ser individualizado.


¿Es normal bajar de peso?


Algunas personas experimentan pérdida de peso por malabsorción o por restricciones excesivas. Un plan nutricional adecuado busca prevenir esta situación.

Nutricionista SIBO Providencia

El sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado, conocido por sus siglas en inglés como SIBO (Small Intestinal Bacterial Overgrowth), es una alteración digestiva que afecta a miles de personas y que, durante los últimos años, ha despertado un creciente interés tanto entre profesionales de la salud como entre pacientes que buscan una explicación para síntomas digestivos persistentes. En Providencia, una de las comunas con mayor acceso a servicios de salud especializados en Santiago, cada vez más personas consultan con un nutricionista especializado en SIBO para recibir una evaluación completa y un tratamiento nutricional personalizado.


El papel de la nutrición en el manejo del SIBO es fundamental. Aunque muchas personas creen que basta con eliminar ciertos alimentos para controlar los síntomas, la realidad es mucho más compleja. Cada paciente presenta una combinación diferente de factores que pueden influir en el desarrollo del sobrecrecimiento bacteriano, por lo que un tratamiento efectivo requiere un enfoque individualizado, basado en evidencia científica y adaptado a las necesidades de cada persona.


El intestino delgado cumple una función esencial en la digestión y absorción de nutrientes. Normalmente contiene una cantidad relativamente baja de bacterias en comparación con el intestino grueso. Sin embargo, cuando por distintas razones aumenta el número de microorganismos presentes en esta zona, se produce una fermentación prematura de los alimentos ingeridos. Esta fermentación genera gases como hidrógeno, metano o sulfuro de hidrógeno, responsables de gran parte de los síntomas que experimentan los pacientes.


Entre los síntomas más comunes del SIBO se encuentra la distensión abdominal, una molestia que suele aparecer después de las comidas y que puede mantenerse durante varias horas. Muchas personas describen una sensación de abdomen inflamado que empeora a medida que avanza el día. Además de la hinchazón, es frecuente experimentar gases excesivos, eructos, dolor abdominal, sensación de plenitud precoz, diarrea, estreñimiento o una combinación de ambos.


Algunas personas también presentan síntomas que aparentemente no están relacionados con el sistema digestivo. La fatiga constante, la dificultad para concentrarse, la deficiencia de vitamina B12, la anemia, la pérdida de peso involuntaria y diversas alteraciones nutricionales pueden estar asociadas al sobrecrecimiento bacteriano cuando este interfiere con la correcta absorción de nutrientes.


Uno de los problemas más frecuentes es que muchas personas pasan años buscando un diagnóstico. En numerosas ocasiones reciben inicialmente el diagnóstico de síndrome de intestino irritable, gastritis o colon irritable, cuando en realidad el origen de sus molestias corresponde a un SIBO. Debido a que los síntomas son similares a los de otras enfermedades digestivas, resulta fundamental realizar una evaluación clínica completa antes de iniciar cualquier tratamiento.


El diagnóstico del SIBO generalmente combina una historia clínica detallada con pruebas específicas, siendo el test respiratorio el examen más utilizado. Durante esta prueba el paciente consume una solución que contiene glucosa o lactulosa y posteriormente se mide la cantidad de hidrógeno y metano presente en el aire espirado durante varias horas. El aumento precoz de estos gases permite identificar la presencia de fermentación bacteriana en el intestino delgado.


Existen distintos tipos de SIBO según el gas predominante. El SIBO con predominio de hidrógeno suele asociarse con diarrea y fermentación rápida. El SIBO con predominio de metano se relaciona con estreñimiento y tránsito intestinal lento. En algunos pacientes también puede detectarse sulfuro de hidrógeno, una variante menos frecuente pero igualmente importante, que puede generar síntomas intensos de diarrea y dolor abdominal.


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